Retrasar la maternidad es un hecho cada vez más habitual en la mujer española. Son diversas las razones que pueden motivar a una mujer a decidir ser madre a una edad más avanzada: el momento laboral en el que se encuentren, su situación personal, su estado de salud, etc. Actualmente ser madre y disponer de los propios óvulos en el momento deseado es posible gracias a la vitrificación o congelación de óvulos, un tratamiento que ha dado solución a las preocupaciones de muchas mujeres que quieren decidir cuándo conseguir su embarazo.

¿Por qué la vitrificación de óvulos?

La fertilidad de la mujer disminuye con el paso del tiempo debido al envejecimiento progresivo de los ovarios, especialmente a partir de los 30 años. Conseguir un embarazo a edades más avanzadas no sólo implica menor posibilidad de ser madre, sino también mayor riesgo de que la salud del bebé pueda verse afectada.

A lo largo de la vida de la mujer, no sólo la reserva de ovocitos disminuye progresivamente, sino también su calidad. En cada ciclo menstrual se estima una pérdida de 1000 ovocitos, y es a partir de los 35 años cuando la reserva de óvulos empieza a ser mucho menor y la probabilidad de conseguir embarazo empieza a disminuir más rápidamente. Se estima que, a los 35 años, la probabilidad mensual de embarazo se encuentra alrededor del 15%, y a partir de los 40 años, esta probabilidad se encuentra por debajo de un 8%.

Un factor que incide negativamente en la fertilidad de la mujer es el tabaco. Los estudios científicos han demostrado cómo el tabaco disminuye la calidad de los óvulos, y por el que puede ser necesario tener que realizar mayor número de tratamientos para conseguir el embarazo.

¿Cuáles son los principales motivos para realizar una vitrificación de óvulos?

Aunque inicialmente la vitrificación de óvulos se utilizaba en aquellos casos en los que era necesario por temas médicos, hoy en día se ha convertido en la solución de muchas mujeres que están alrededor de los 30 años y no quieren depender de su reloj biológico. A continuación, explicamos cuáles son los principales motivos por los que se puede optar por la congelación de óvulos:

  • Los tiempos han cambiado y la mujer ha adquirido un papel clave en mundo profesional. Cada vez son más las mujeres que quieren crecer profesionalmente, formarse, consolidar su carrera profesional y, por lo tanto, retrasar el momento de ser madre.
  • También se puede dar la circunstancia de que no haya llegado la persona adecuada para la maternidad, o bien no sea el momento personal más apropiado por otras circunstancias. Algunas mujeres pueden optar por utilizar los óvulos cuando hayan encontrado una pareja estable o bien asumiendo la maternidad como madre soltera.
  • Enfermedades como el cáncer también pueden afectar la fertilidad futura de la mujer. Los tratamientos de quimioterapia y radioterapia pueden producir daños irreversibles en los óvulos. Realizar la vitrificación de óvulos antes de iniciar este tipo de tratamientos puede ayudar a preservar el estado óptimo de los óvulos para utilizarlos una vez se haya superado la enfermedad.
  • Existen otras razones médicas como puede ser la extirpación de un ovario, pacientes que sufran de endometriosis, o bien en aquellos casos en los que la respuesta de la reserva ovárica sea baja y se quiera aumentar la probabilidad de embarazo futura.
  • Finalmente, también puede querer realizarse una vitrificación de óvulos en los casos en los que por motivos éticos no se quiera congelar embriones durante un tratamiento de Fecundación in Vitro.
 ¿En qué consiste la vitrificación de óvulos?

La vitrificación de óvulos es la técnica que permite congelar los óvulos de la mujer en una etapa de su vida en la que se considera que la mujer sigue siendo fértil.

Este tipo de congelación al que se someten los óvulos es distinto al proceso que se puede utilizar en la congelación de semen, que es más lenta. Dado que el óvulo es una célula grande en comparación, por ejemplo, al esperma, el proceso de congelación debe realizarse a una alta velocidad de enfriamiento para evitar la formación de cristales de hielo en su interior. La formación de hielo podría producir daños en la estructura del óvulo, de forma que quedaría inservible para poder ser utilizado.

Tras la vitrificación, la tasa de supervivencia de los ovocitos suele ser entre un 90 y 95%. De esta forma, cuando se utilicen los óvulos, éstos seguirán manteniendo las características y calidad de la edad de la mujer en el momento que se ha realizado la vitrificación de óvulos.

Los óvulos pueden estar vitrificados tanto tiempo como la mujer decida. La vitrificación de los óvulos y su conservación en nitrógeno líquido, conseguirán que los óvulos permanezcan intactos durante todo el tiempo de espera que sea necesario.

Este tratamiento no afecta la futura fertilidad de la mujer ni a la futura reserva ovárica. Simplemente consiste en obtener los óvulos que se perderían en un ciclo normal de ovulación.

¿Cuándo hay que realizar la vitrificación de óvulos?

Cuanto antes mejor. Realmente no hay un límite de edad establecido, pero teniendo en cuenta los comentarios anteriores acerca de la cantidad y calidad de ovocitos, se recomienda que el tratamiento de congelación de óvulos se realice antes de los 36 años.

¿Cómo es el proceso del tratamiento?

El primer paso y uno de los más importantes consiste en seleccionar la clínica de fertilidad en la que se va a realizar el tratamiento. Es una decisión muy importante y es necesario seleccionar un centro acreditado para ello, que disponga de profesionales cualificados, tanto para realizar el tratamiento de vitrificación de óvulos como para la posterior utilización una vez se haya decido el momento de utilizarlos.

Una vez en consulta, será importante realizar unas pruebas muy sencillas como son una ecografía y una analítica de sangre, para determinar cuál es la situación actual de la mujer en cuanto a su fertilidad. Por ejemplo, las pruebas también serán distintas si una mujer está sana o bien debe someterse a un tratamiento de oncología. De esta forma, se podrá realizar el asesoramiento y el tratamiento más adecuado.

La duración del tratamiento oscila de 8 a 10 días y está formado por las siguientes etapas, que son muy parecidas a los primeros pasos que hay que realizar en una fecundación in vitro:

  • Estimulación ovárica. En el inicio de la regla, se suministra una medicación inyectable que la misma paciente podrá realizar por su cuenta. Este proceso estará controlado para que pueda conocer el estado de estimulación y determinar el mejor momento para la extracción.
  • Extracción de óvulos. La punción se realiza bajo sedación y no dura más de 10 minutos. Tras la extracción de óvulos se comprueba su calidad para proceder a la vitrificación. Finalizado este paso, es importante realizar reposo durante todo el día. Al día siguiente, se puede hacer una vida normal.
  • Vitrificación de óvulos. Tal y como se comentaba anteriormente, la congelación se realiza de forma rápida, guardando la muestra en nitrógeno líquido, a 196 grados bajo cero. El número de óvulos vitrificados dependerá de la calidad de estos.
 ¿Qué ocurre cuando se ha decidido que se quieren utilizar los óvulos vitrificados?

Los óvulos se descongelan y se procede a realizar un tratamiento de Fecundación in Vitro para la obtención de embriones que aseguren el embarazo.

¿Cuál es el porcentaje de éxito del tratamiento?

La probabilidad de éxito es elevada, y dependerá fundamentalmente de la edad a la que los óvulos fueron vitrificados. La congelación de 20 óvulos en mujeres menores de 30 años, o de 25-30 óvulos en mujeres de 35 años, genera una probabilidad de embarazo futura cercana al 100%. 

En definitiva, la vitrificación de óvulos es un tratamiento cada vez más conocido en nuestra sociedad. En aquellos casos en que las mujeres quieran esperar a ser madres tras conseguir una mayor estabilidad laboral o personal, será de gran ayuda para no sentir presión por el paso del tiempo y el reloj biológico, además de poder disponer de tener la opción de tener hijos con el propio material genético de la madre gestante.

Dra. Sylvia Fernández-Shaw, Directora de URH García del Real

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