La fisioterapia tiene múltiples beneficios y un objetivo concreto consiste en mejorar la movilidad de las estructuras, modular la inflamación, el dolor, recuperar las funciones y prevenir nuevas lesiones. Por estos motivos no hay que olvidar que la fisioterapia es una buena herramienta preventiva y su función en un tratamiento de rehabilitación es muy importante.

La fisioterapia está basada principalmente en la terapia manual utilizando diferentes tipos de técnicas: el masaje de descargar, el deportivo, el masaje venoso, el de drenaje linfático, el de digito presión para síndrome miofascial, etc.

También utiliza agentes externos como la electroterapia, radiofrecuencia, termoterapia, crioterapia, hidroterapia (muy beneficiosa y agradable para el paciente), etc. Éstos son algunos de ellos, pero tiene una gran variedad. En definitiva, cada día la fisioterapia avanza más en sus tratamientos, innovando con nuevas técnicas que han sido avaladas y certificadas por numerosos estudios que demuestran su eficacia.

¿Qué beneficios puede aportar la fisioterapia en un tratamiento de rehabilitación?

Uno de los aspectos más importantes consiste en mejorar la calidad de vida, sobre todo cuando estamos en un momento de afectación.

En un tratamiento de rehabilitación se trabaja la lesión, se ayuda a que el tejido se recupere, modulando la inflamación, mitigando el dolor, dando movilidad a la zona y enseñándole a movilizar esa zona como lo hacía antes de la lesión. Este último punto, aunque pueda resultar un poco chocante, es una situación que sucede con mucha frecuencia.

Ejemplo de fisioterapia y tratamiento de rehabilitación en miembro inferior

En el caso de un paciente que tiene una lesión de miembro inferior y pasa un tiempo sin poder caminar correctamente, cuando se produce su recuperación, los fisioterapeutas aprecian que el paciente no sabe caminar sin cojear. El paciente ya no tiene dolor, sin embargo sigue cojeando como cuando lo tenía. Ante esta situación es necesario poner al paciente frente a un espejo para que se observe cuando camina y de esta forma, corregirle y enseñarle a caminar de forma correcta.

Ejemplo de fisioterapia y tratamiento de rehabilitación en miembro superior

Lo mismo sucede cuando existe una lesión de hombro. Cuando el paciente se rehabilita de esta lesión, no sabe levantar un brazo si no sube antes el hombro de la zona lesionada. Para este caso, en este tratamiento de rehabilitación siempre se utiliza un espejo, para que pueda observar mejor sus movimientos y realice la elevación sin mover el hombro.

Por lo tanto la fisioterapia ayuda al cuerpo a recuperarse, a que el cerebro vuelva a ser consciente de todo el organismo, de la posición de los músculos, de los movimientos y de activar todo lo que sea necesario para evitar una caída y vuelva a repetirse una lesión. Esta es una de las tareas de la fisioterapia, es decir, potenciar la propiocepción gracias a una serie de receptores nerviosos que están en los músculos, articulaciones y ligamentos.

Sin embargo, no sólo se utiliza la fisioterapia para un tratamiento de rehabilitación post lesión o post cirugía. Es muy interesante hacer unas sesiones de fisioterapia de cara a una intervención músculo-esquelética. Esto es muy positivo para preparar el tejido y potenciar la propiocepción. De esta forma, después de la intervención, cuando se vuelve de nuevo al tratamiento de rehabilitación, el cuerpo está más preparado pero su recuperación. Esta situación se ha demostrado.

Pelviperineología. Ejemplos

Existen muchas ramas de la fisioterapia, pero en los siguientes ejemplos que vamos a mostrar nos centraremos en la rama de la Pelviperineología (especialidad que trata los trastornos funcionales y dolor del periné o suelo pélvico). Este tipo de trastornos pueden afectar a nivel ginecológico, urológico y sexológico.

  • Ejemplo 1:

Caso en que se vaya a realizar una operación de próstata, una prostactomia, o un adenoma, etc. Previamente se tratará al paciente enseñándole a contraer su suelo pélvico, a que tenga conciencia de dónde está y cómo trabajarlo, a estirar la zona.

Después de la intervención va a haber una “desconexión”, le va a costar encontrar más la zona. Si el fisioterapeuta previamente le ha enseñado lo que debe conocer, lo que va a suceder es que en el post operatorio le será más fácil encontrar la zona que debe trabajar. Por lo tanto, se motivará más porqué apreciará que puede mejorar en menos tiempo, y también mejorará las disfunciones que se generan después de una intervención.

  • Ejemplo 2:

En el caso de una embarazada ocurre lo mismo. El fisioterapeuta la prepara para el momento del parto:

  • Le va a enseñar a controlar su suelo pélvico.
  • Le ayudará a trabajar el transverso para que los pujos sean lo más efectivos posible.
  • Trabajará su periné elastificando el tejido, de forma que en el expulsivo no se rasgue el tejido e incluso pueda salvarse de una episiotomía.
  • Se movilizará la pelvis para que la diastasis no se le dispare, y sufra menos de dolor de espalda.

Si todo este trabajo se realiza con anterioridad, se asegura tener un buen post parto, el suelo pélvico se recuperará antes, el abdomen volverá a estar tonificado, se cerrará más fácilmente la diastasis, y ello ayudará a prevenir sufrir de una incontinencia urinaria o prolapso de las vísceras en un futuro. Se necesitarán más o menos sesiones de tratamiento, dependiendo de cada caso.

¿Tienes dudas sobre algún tratamiento de rehabilitación por alguna dolencia o situación específica que te preocupa?. Consulta a tu especialista de tu centro médico y vigila tu salud. La frase “más vale prevenir que curar”, es uno de los principios fundamentales de la fisioterapia. No hay que esperar a encontrarse mal para ir al fisioterapeuta, él puede hacer mucho por ti.

Dra. Dolores Ibáñez Piñeiro, Fisioterapia en Instituto de Medicina EGR