El equipo de ginecología Instituto de Medicina EGR, ofrece a todas las pacientes jóvenes que buscan información sobre planificación familiar, una valoración de su reserva ovárica mediante determinación de hormona antimulleriana. El objetivo del estudio de reserva ovárica es conocer cuál es su situación actual para que puedan tomar decisiones adecuadas que les ayuden a cumplir su deseo de ser madres en un futuro.

En España, desde la década de los 90, las mujeres han ido retrasando significativamente la edad media del primer embarazo, que actualmente ronda los 31 años, siendo así, uno de los países de la Unión Europea en el que más mujeres optan por una maternidad tardía. Este hecho no debería ser un problema, excepto porque la fertilidad de la mujer no es igual a lo largo de su vida, sino que decrece poco a poco, y de forma más importante a partir de los 35 años.

La mujer nace con un número de óvulos determinado genéticamente. La reserva de óvulos disminuye desde que nacemos, hasta que desaparece con la menopausia. Esta disminución paulatina es independiente de la toma de anticonceptivos, embarazos, tratamientos de reproducción asistida…. Además, conforme la reserva ovocitaria disminuye, la calidad de los óvulos también lo hace y, con ello, la probabilidad de embarazo.

El retraso de la maternidad provoca en muchas mujeres la necesidad de recurrir a técnicas de reproducción asistida para conseguir un embarazo. Algunas podrán conseguirlo utilizando sus propios óvulos mediante la fecundación in vitro (FIV), pero otras muchas, a partir de los 38-40 años, tendrán que renunciar a utilizar sus propios óvulos, por no tener estos la calidad suficiente para producir embarazos a término. Estas mujeres deberán recurrir a utilizar óvulos de donante (ovodonación) o renunciar a su objetivo de ser madres. Todas ellas, habrían cambiado su planteamiento si se les hubiera informado sobre su reserva ovárica y se les hubieran ofrecido diferentes alternativas “cuando aún estaban a tiempo”.

La hormona antimülleriana permite estudiar la reserva ovárica de cada mujer de forma sencilla (como propone la reciente tesis doctoral publicada por la Dra. Mª José Esquembre Gratacós). La AMH puede pedirse en cualquier momento del ciclo menstrual, y como parte de la revisión ginecológica que se realiza en una consulta de planificación familiar. La AMH es una hormona que se sintetiza en los folículos más pequeños presentes en el ovario, juega un papel decisivo en el reclutamiento folicular para la ovulación, y refleja, por lo tanto, la reserva de ovocitos presente en los ovarios. En función de los valores de AMH la mujer podrá elegir su mejor opción reproductiva presente o futura, y decidir adelantar los planes de embarazo, vitrificar sus óvulos, o seguir vigilando su reserva ovocitaria anualmente.

Si la AMH está baja

Cuando los niveles de AMH están por debajo del límite normal, es un indicador de baja reserva ovocitaria. Si la paciente desea gestación en ese momento, se recomendará intentarlo de forma espontánea durante 6 meses. Si al cabo de este tiempo no ha conseguido embarazo, plantearemos iniciar algún tratamiento de reproducción asistida con el objetivo de conseguir el embarazo antes de que la reserva ovárica se agote. Las pacientes de menos de 35 años, aunque tengan baja reserva, tienen buen pronóstico reproductivo debido a la buena calidad ovocitaria que corresponde con su edad.

Si la paciente no desea gestación en ese momento, recomendaremos vitrificar sus óvulos con el objetivo de utilizarlos más adelante para conseguir embarazo.

Si la AMH es normal

Cuando los niveles de AMH se encuentran dentro de límites normales, indican que la paciente tiene una reserva ovocitaria normal en ese momento. Nuestra recomendación general será que la paciente busque gestación antes de los 35 años.

Si la paciente desea gestación en ese momento, recomendaremos intentarlo de forma espontánea durante 6 meses. Si no consigue embarazo pasado este periodo, recomendaremos hacer un estudio de fertilidad a la pareja para poder identificar posibles causas que retrasen el embarazo y establecer un plan de actuación, que no necesariamente implicará iniciar un tratamiento de reproducción asistida en ese momento.

Si la paciente no se plantea gestación, ofreceremos congelar sus óvulos antes de los 35 años. Si la paciente no deseara hacerlo, recomendaremos realizar determinaciones anuales de AMH para valorar el ritmo de descenso.

Si la AMH está alta

Si los niveles de AMH son superiores a los límites normales, sospecharemos síndrome de ovario poliquístico (SOP). Como en el caso anterior, recomendaremos embarazo antes de los 35 años.

Si la paciente desea gestación en ese momento, recomendaremos profundizar en el diagnóstico de ovarios poliquísticos por si necesitara un tratamiento de inducción de su ovulación. Si la mujer no se plantea gestación antes de los 35 años, ofreceremos la posibilidad de vitrificar ovocitos.

En resumen, la hormona antimulleriana es una sencilla determinación analítica, que puede ofrecer a la mujer la posibilidad de planificar libremente, su futuro reproductivo.

 

Dra. Laura Blasco, Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida en URH García del Real