Cáncer de testículo

El cáncer de testículo es más frecuente en jóvenes entre 15 y 45 años. Según la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) tiene una incidencia de entre 1.6 y 2 casos por cada 100.000 habitantes, pero su número va en aumento, sobre todo en países desarrollados donde se registran el 60% de los casos.

¿Que es el cáncer de testículo?

El cáncer de testículo es una proliferación anormal de las células que forman parte del testículo. En más del 90% de los casos, el origen está en las células germinales, que son las encargadas de la formación de espermatozoides. Son muy raras las metástasis en el testículo de otro tipo de tumores.

Factores de riesgo del cáncer de testículo

Las causas del cáncer de testículos no son conocidas, pero existen factores que pueden aumentar el riesgo en los hombres, tales como la historia familiar (tener un padre o hermano con cáncer de testículo), haber padecido cáncer de testículo previamente, y la criptorquidia (descenso incompleto de uno o los dos testículos a través del canal inguinal hasta el escroto). También se cree que el síndrome de Down tiene una relación con padecer cáncer de testículo.

Por el contrario, no hay relación directa con haber padecido lesiones en los testículos o desgarros musculares, o con los baños de agua caliente o llevar ropa muy ajustada.

Síntomas del cáncer de testículo

Los síntomas más frecuentes del cáncer de testículo son cambios en la forma o el tamaño en uno o ambos testículos; acumulación de líquido en el escroto; sensación de bulto o inflamación en los testículos, aunque no sea doloroso; dolor o molestia en los testículos; pesadez en el escroto; dolor en la zona de la ingle o del bajo abdomen; o agrandamiento o sensibilidad del tejido mamario.

Para poder detectar estos síntomas a tiempo, es fundamental la autoexploración. Es muy importante que el varón esté familiarizado con el tamaño, la forma y el nivel de nudosidad de sus testículos para poder detectar cualquier cambio en los mismos.

Tratamiento del cáncer de testículo

El cáncer de testículo es una enfermedad grave, pero tiene muy buen pronóstico si se diagnostica y trata a tiempo, con una curación del 95% de los casos. Es frecuente realizar una orquiectomía (extirpación del testículo) y, cuando es necesario, se añade tratamiento con quimio y/o radioterapia.

Cáncer de testículo y fertilidad

El cáncer de testículo puede afectar a la fertilidad de forma irreversible. Aunque la producción de espermatozoides puede restaurarse en algunos casos tras terminar el tratamiento, en otros no se recupera o lo hace de forma parcial. Además, tampoco es recomendable utilizar espermatozoides que hayan podido estar expuestos a los efectos de la radio o quimioterapia. Por este motivo, se recomienda la preservación de la fertilidad mediante congelación de semen.

El Instituto de Medicina EGR cuenta con urólogos a los que consultar ante la aparición de cualquier síntoma que pueda generar dudas. Si el diagnóstico fuera el de cáncer de testículo, nuestra Unidad de Reproducción Humana URH García del Real agiliza el proceso de la congelación de semen, en una situación en la que los pacientes no disponen de mucho tiempo antes de comenzar su tratamiento contra el cáncer.

Si tienes alguna duda sobre alguno de estos temas, o quieres más información, puedes pedir cita con nosotros a través de nuestra web o llamar al 91 740 16 90, ¡te atenderemos de forma gratuita y sin compromiso!

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida