La artrosis es la patología articular más común, llegando a padecerla entre 2 y 4 millones de españoles. El especialista indicado para tratarla es el Reumatólogo.

¿Qué es la artrosis?

Es un proceso degenerativo articular que produce una alteración del cartílago y del hueso subcondral.

Tipos de artrosis

La artrosis puede ser primaria o secundaria a diversas enfermedades, pero sus manifestaciones clínicas, radiológicas y patológicas son comunes.

Causas de la artrosis

Las causas de la artrosis son complejas de definir, ya que en ellas pueden intervenir varios factores; genéticos, metabólicos y locales, dando lugar a un deterioro del cartílago articular con una reacción proliferativa del hueso subcondral e inflamación sinovial. 

¿Influye la edad?

La artrosis tiene una clara relación con la edad pues aumenta con ella y es la causa más común de incapacidad en personas de edad avanzada y varía según las poblaciones, por los factores desencadenantes y de progresión, además de los factores genéticos, metabólicos, también influyen los factores ocupacionales, biomecánicos, obesidad.Es rara en menores de 45 años. En mayores de 50 años, el 70 por ciento presenta algún signo visible en una radiografía y en los mayores de 75 años puede llegar al 80 por ciento. No todos los pacientes que presentan lesiones visibles en una radiografía, desarrollan síntomas. Se estima que un 10 por ciento de varones y un 18 por ciento de mujeres presentan una artrosis sintomática.

¿Qué síntomas y signos produce la artrosis?

El síntoma fundamental es un dolor crónico, que empeora con la actividad, especialmente al inicio de la misma y mejora con el reposo. La rigidez articular, generalmente de corta duración, y la limitación funcional son también síntomas característicos. En ocasiones hay fases de empeoramiento del dolor que puede ser consecuencia de complicaciones periarticulares o de otra enfermedad asociada (microcristalinas, osteonecrosis, etc.). En cuanto a los signos de la artrosis, la articulación puede ser dolorosa a la palpación y en algunos casos puede apreciarse un derrame articular, siendo entonces recomendable descartar otros procesos o enfermedades asociadas. En la rodilla, un signo más sugestivo de artrosis es la crepitación de la articulación. Si la artrosis evoluciona, pueden observarse deformidad de las articulaciones y limitación progresiva de la flexión y de algunos movimientos. Al contrario de lo que se piensa habitualmente, no está comprobado que el mal tiempo; el frío y la humedad del otoño e invierno, afecten directamente a la artrosis, a día de hoy no hay datos concluyentes.

Si presenta síntomas de artrosis, o quiere comprobar si padece artrosis asintomática, puede pedir cita para reumatología en el Instituto de Medicina EGR, donde podremos estudiar su caso, a través de las manifestaciones clínicas y radiológicas, o en determinados casos solicitando pruebas de laboratorio.

 

Dr. Antonio Torrijos Eslava · Reumatología · Instituto de Medicina EGR